El “supremacismo” catalán

La gran mayoría de alemanes que vivieron en el III Reich eran buenísimas personas, seguro, pero en 1938 creían que Hitler era el mejor dirigente que habían tenido nunca y se convencieron de la supremacía aria. Hasta los austríacos votaron en un 99,73 por ciento a favor de su integración en la Alemania nazi.